Moho en el jamón: ¿se puede comer y qué hacer si aparece?
Ver moho en el jamón o en un embutido en casa suele generar una reacción inmediata: duda, preocupación… y muchas veces, la tentación de tirarlo directamente a la basura.
Es normal. Cuando hablamos de alimentos, la seguridad es lo primero.
Pero en el caso del jamón curado y los embutidos, la presencia de moho no siempre es señal de peligro. De hecho, en muchos casos forma parte de su proceso natural de curación y no afecta ni a la seguridad alimentaria ni a la calidad del producto.
En esta guía práctica te explicamos, de forma clara y sin alarmismos todo sobre el moho en el jamón y en los embutidos, cuándo se puede comer y cuándo no, como evitar que salga moho, y qué es tienes que hacer si sale.
Nuestro objetivo es que sepas identificar, actuar y conservar bien el producto, con tranquilidad y criterio.
¿Qué es el moho y por qué aparece en el jamón?
El moho es un conjunto de microorganismos (hongos) que se reproducen mediante esporas. En alimentos como el jamón, los embutidos curados o los quesos, su presencia no siempre es negativa.
El papel del moho en la curación del jamón
Durante el proceso de curación:
- El jamón y los embutidos expulsan humedad al exterior
- Esa humedad favorece el desarrollo de mohos en la superficie
- Este fenómeno forma parte del proceso tradicional de curado y contribuye al sabor y la textura
Por eso, lo habitual es que el moho aparezca en la parte exterior, nunca en el interior de la pieza.
Moho en el jamón: ¿es normal o peligroso?
Aquí está la clave que todo consumidor necesita entender.
Moho normal (no peligroso)
Puedes estar tranquilo si:
- El moho está solo en la superficie
- Tiene un color blanco, grisáceo o verdoso claro
- No hay mal olor (olor fuerte, agrio o a putrefacción)
- El interior del jamón o embutido está limpio
En estos casos, el jamón con moho se puede comer, siguiendo una limpieza adecuada.
Moho peligroso (señal de alerta)
Debes no consumir el producto si:
- El moho aparece en el interior
- Hay manchas negras, rojizas o colores poco habituales
- El olor es desagradable o muy intenso
- La textura está viscosa o anormal
En estos casos, lo más seguro es desechar el producto.
¿Qué hacer si sale moho en el jamón? Paso a paso para limpiar un jamón con moho
La pregunta más buscada y la más práctica.
- Retira el moho superficial: Humedece papel de cocina o un paño limpio con aceite de oliva o aceite de girasol
- Frota suavemente la zona afectada: El moho desaparecerá sin dañar el producto.
- Seca bien la superficie: Evita dejar humedad residual.
- Protege la zona de corte: Usa la propia grasa del jamón o aplica una fina capa de aceite y cubre con film. También puedes usar un paño de algodón limpio y seco.
- Conserva el jamón en un lugar fresco, seco y bien ventilado.
Moho en el jamón cortado: ¿hay que tener más cuidado?
Sí. El jamón cortado es más sensible porque la zona expuesta:
- Pierde humedad más rápido
- Está más en contacto con el aire
Si aparece moho:
- Límpialo como hemos explicado
- Revisa el olor y la textura
- Si el interior está bien, puedes consumirlo sin problema
En verano o con temperaturas altas, lo ideal es guardar el jamón cortado en la nevera, sacándolo un rato antes de consumir.
¿Y si aparece moho en otros embutidos?
Chorizo con moho, ¿es peligroso?
En embutidos curados como:
- Chorizo
- Salchichón
- Lomo
Es habitual que aparezca moho en la piel exterior.
Si el interior está correcto, basta con:
- Retirar la piel
- Limpiar la superficie
- Conservar adecuadamente
Solo hay que preocuparse si el moho ha penetrado en el interior o si hay mal olor.
¿Cómo evitar el moho en los embutidos y jamones en casa?
Prevenir es siempre la mejor opción.
Almacenamiento correcto
- Saca el producto de bolsas o cajas tras la compra
- Guarda jamones y embutidos en un lugar fresco, seco y ventilado, como una despensa o desván.
- Evita la luz directa
Si compras productos envasados al vacío, no hay prisa: consérvalos cerrados hasta su consumo.
Control de temperatura y humedad
- Evita cambios bruscos de temperatura
- En verano, guarda embutidos y jamón troceado en la nevera
- Usa recipientes limpios con tapa
Recuerda sacar el producto un rato antes de consumir para disfrutar mejor de su sabor.
Barrera protectora: grasa, aceite y piel
- En jamones, reutiliza la grasa del corte para cubrir la zona expuesta
- En embutidos, mantén siempre la piel, retirándola solo en el momento de consumo
- Una fina capa de aceite ayuda a proteger la superficie
Compra con sentido común
Comprar más de lo que se va a consumir aumenta el riesgo de moho.
En Puente Robles puedes encontrar:
- Jamones enteros
- Jamón loncheado
- Embutidos en distintos formatos
Así puedes adaptar la compra a tu ritmo de consumo y mantener siempre el producto en condiciones óptimas.
Limpieza del entorno
La higiene es clave para una buena conservación.
- Mantén limpios cuchillos, tablas y paños
- Limpia la zona donde colocas el jamón o los embutidos
- Evita reutilizar paños húmedos
Conclusión: tranquilidad, conocimiento y buenas prácticas
Ver moho en el jamón no tiene por qué ser motivo de alarma. En muchos casos:
- Es un fenómeno natural
- No afecta a la seguridad ni al sabor
- Se soluciona con una limpieza sencilla
La clave está en saber diferenciar cuándo es normal y cuándo no, y aplicar buenas prácticas de conservación en casa.
En Puente Robles elaboramos y seleccionamos jamones y embutidos siguiendo procesos tradicionales, con controles de calidad y seguridad alimentaria, para que disfrutes del sabor de siempre con total confianza.






