Embutidos buenos para el colesterol: cuáles elegir y cómo consumirlos sin miedo
Si te han dicho que tienes el colesterol alto (o estás en el límite) es muy probable que una de las primeras dudas que te haya surgido sea esta: ¿tengo que dejar de comer embutidos para siempre?
La respuesta corta es no necesariamente.
La respuesta correcta es: depende de cuáles elijas, cuánto comas y con qué frecuencia.
En este artículo vamos a ayudarte a entender qué embutidos son mejores para el colesterol, cuáles conviene limitar y cómo seguir disfrutándolos de forma consciente, sin dietas extremas ni prohibiciones innecesarias.
¿Por qué los embutidos generan dudas cuando hay colesterol alto?
Los embutidos suelen asociarse a colesterol alto porque muchos de ellos contienen:
- Grasas saturadas
- Sal en cantidades elevadas
- Procesos de curación largos
Sin embargo, no todos los embutidos son iguales. El tipo de carne, la cantidad de grasa visible, el proceso de elaboración y la ración que consumas marcan una gran diferencia.
Por eso, afirmar que “todos los embutidos son malos para el colesterol” es un error frecuente… y poco útil.
¿El colesterol de los alimentos es el principal problema?
Conviene aclarar algo importante. El colesterol en sangre depende de varios factores:
- Genética
- Tipo de grasa que consumes
- Cantidad total
- Estilo de vida (actividad física, tabaco, etc.)
Hoy se sabe que las grasas saturadas influyen más en el colesterol LDL “malo” que el colesterol dietético en sí.
Por eso, la clave no es solo si el embutido tiene colesterol, sino:
- Qué tipo de grasa contiene
- Cuánta consumes
- Con qué frecuencia
Embutidos buenos para el colesterol (los más recomendables)
Estos embutidos no son “light”, pero pueden encajar mejor en una dieta para controlar el colesterol, siempre con moderación.
Jamón ibérico (mejor opción)
El jamón ibérico es uno de los embutidos mejor valorados desde el punto de vista nutricional.
¿Por qué?
- Contiene una alta proporción de ácido oleico, la misma grasa saludable del aceite de oliva
- Menor impacto negativo sobre el colesterol LDL
- Alto contenido en proteínas
Consumido en pequeñas cantidades, el jamón ibérico no tiene por qué ser malo para el colesterol y puede formar parte de una dieta equilibrada.
En Puente Robles puedes encontrar jamones ibéricos con una excelente calidad relación-precio, ideal para quienes buscan calidad sin excesos.
Paleta ibérica (una alternativa equilibrada y más accesible)
La paleta ibérica es otro de los embutidos que puede considerarse apto para personas con colesterol alto, siempre que se consuma con moderación.
Aunque procede de la extremidad delantera del cerdo (y por tanto tiene una curación algo diferente al jamón), comparte muchas de sus ventajas nutricionales.
¿Por qué la paleta ibérica es una buena opción?
- Contiene una proporción interesante de grasas monoinsaturadas, especialmente ácido oleico
- Su perfil graso es más favorable que el de otros embutidos curados
- Aporta proteínas de calidad
- Permite disfrutar del sabor ibérico con un precio más contenido
Si te preguntas si la paleta ibérica es buena para el colesterol, la respuesta es similar a la del jamón ibérico: no es un alimento bajo en grasa, pero sí puede consumirse de forma ocasional dentro de una dieta equilibrada, especialmente si priorizas raciones pequeñas y una buena calidad del producto.
Las paletas ibéricas son una opción interesante para quienes buscan seguir cuidándose sin renunciar al sabor tradicional.
Jamón serrano magro
El jamón serrano es otra opción válida, especialmente si eliges piezas con poca grasa visible.
Puntos a favor:
- Menor contenido graso que otros embutidos curados
- Rico en proteínas
- Fácil de controlar la ración
Consejo práctico: Elige lonchas finas y retira la grasa exterior si buscas reducir el aporte de grasa saturada.
Lomo embuchado
El lomo embuchado es uno de los embutidos más magros.
- Procede del lomo del cerdo
- Menor contenido graso
- Alto valor proteico
Por tanto, los lomos ibéricos embuchados son una alternativa interesante para quienes quieren seguir consumiendo embutidos sin disparar la ingesta de grasa.
Embutidos que conviene limitar si tienes colesterol alto
No se trata de prohibirlos, pero sí de consumirlos de forma ocasional.
Chorizo, salchichón y fuet
- Alto contenido en grasas saturadas
- Mayor densidad calórica
- Menor perfil graso saludable
Recomendación: Reserva estos embutidos para momentos puntuales, no como consumo habitual.
Morcilla y embutidos muy grasos
- Alto contenido en grasa y sal
- Menor beneficio nutricional
Si tienes el colesterol alto, es mejor dejarlos para ocasiones muy concretas.
Entonces… ¿el jamón es malo para el colesterol?
Esta es una de las preguntas más frecuentes: “¿el jamón es malo para el colesterol?”
La respuesta realista es: No es el alimento ideal para consumir a diario, pero tampoco es un alimento prohibido.
- El jamón sí tiene colesterol, como cualquier producto de origen animal.
- La clave está en la cantidad y la calidad.
- Mejor jamón ibérico o serrano magro que embutidos ultraprocesados.
¿Cómo consumir embutidos de forma más saludable?
No solo importa qué embutido eliges, sino cómo lo integras en tu dieta.
Acompáñalos bien
- Pan integral
- Verduras
- Tomate natural
- Aceite de oliva virgen extra
Evita combinarlos con
- Bollería
- Quesos muy grasos
- Excesos de alcohol
Aprende a leer etiquetas (clave para elegir mejor)
Si compras embutidos envasados, fíjate en:
- Porcentaje de grasa
- Tipo de carne
- Lista de ingredientes (cuanto más corta, mejor)
- Sal
En tiendas especializadas como Puente Robles, la selección de productos tradicionales y de calidad facilita mucho esta elección.
Cantidades y frecuencia recomendadas
Aquí está uno de los puntos más importantes y menos explicados en otros artículos.
¿Cuánto embutido es razonable?
- Ración orientativa: 30–40 g (unas 3–4 lonchas finas)
- Frecuencia:
- 1–2 veces por semana (mejor opción)
- Máximo 3 veces si el resto de la dieta es equilibrada
Comer “poco y bueno” siempre será mejor que “mucho y regular”.
¿Qué embutidos elegir si tienes colesterol alto?
Resumen rápido:
Mejor opción
Para consumo ocasional
- Chorizo
- Salchichón
- Fuet
- Morcilla
Conclusión: no se trata de prohibir, sino de elegir mejor
Tener el colesterol alto no significa renunciar al placer de comer embutidos. Significa aprender a:
- Elegir los más adecuados
- Controlar las cantidades
- Priorizar calidad frente a cantidad
Si sabes qué embutidos son mejores para el colesterol, puedes seguir disfrutándolos con tranquilidad y sin culpa.
Preguntas frecuentes sobre embutidos y colesterol
¿Los embutidos suben el colesterol?
Pueden contribuir si se consumen en exceso, especialmente los ricos en grasas saturadas.
¿Puedo comer embutidos si tengo colesterol alto?
Sí, pero eligiendo bien el tipo, controlando la cantidad y la frecuencia.
¿Es mejor eliminar los embutidos?
No es necesario para la mayoría de personas. La clave está en el equilibrio.


